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A Sangre Fría Truman Capote

Análisis para pensar como escritor

La Permanencia del Contexto

 

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Seis años, yo no tengo ninguna fe en la permanencia del  tiempo.

No siento certidumbre de que mañana voy a estar viva. Los proyectos a largo plazo me suenan casi imposibles.

Decir dentro de diez años  me jubilo.

En cinco años termino esta carrera, me voy casar con este hombre para siempre.

A mí las cosas se me van dando, agarro un libro, lo leo, lo estudio, luego el que sigue y resulta que después de estar viviendo, los proyectos se han forjado solos.

No soy el herrero que los proyectó, no los bosquejo, solo los creo, los vivo, despacito, sin pensar que existe el mañana. Fraguo con los metales y veo como se transforman. Los grandes propósitos, las enormes  celosías me agobiarían. No es que dude del futuro, simplemente no creo en su constancia.

Puedo hacer algunas cosas con ahínco y persistencia, puedo no dormir por las noches, no comer en los días, anhelar ver formada mi fantasía; eso es, me puedo obsesionar con la forma; pero no puedo creer que el futuro sea seguro, vivo las aspiraciones como fantasías.

En El Príncipe, Nicolás Maquiavelo: habla de cómo los hombres construyen diques, a pesar de que no saben si ese año lloverá, si habrá cauces para los ríos.

Así, actúo yo, casi sin intención, construyo, si se llena la presa, si hay lluvia que la alimente, me siento bien; pero mientras pongo piedra sobre piedra no pienso nunca en la empresa de la dársena terminada…

Truman Capote y su obra de investigación me sorprenden, casi me asustan. Y dudo de sus propias dudas; supongo se las respondía a sí mismo Durante el transcurso de la trama, al incorporar elementos de suspenso que atraparan al lector y que probablemente no están directamente relacionados con el crimen en sí, como por ejemplo la infancia y las últimas horas de los asesinos, o la trascendencia nacional del hecho, pero que sin lugar a dudas generan un mayor ansia por saber lo que vendrá. Creo que estás cosas las hizo para atraparse a el mismo, para contenerse de la casi indispensable huida.

 

O inclusive,  pudieran convertirse en  líneas para una nueva investigación.

 

Truman Capote usó lo que sabía de las clases altas, cómo se gestan sus chismes, como viven, para escribir su siguiente novela.

A Sangre Fría es una narración, que cuenta los hechos de un crimen que paralizó a todo Holcomb. Pero resultaría limitado decir que A sangre fría es solamente crónica de los sucesos ocurridos en la granja de los Clutter, y su posterior repercusión.
Capote contextualiza estos hechos de manera que el lector adquiere un importante conocimiento tanto de la situación del pueblo, como de los rasgos más destacados de las personalidades de los protagonistas, hace amplias y detalladas descripciones que embeben al lector en los detalles, sitúa al lector en el lugar y el tiempo en que transcurrieron los hechos, aún mientras están ocurriendo.

 

Esto lo sitúa en una especie de microecosistema; como esos que están de moda en las tiendas de regalos caros e inútiles. Son burbujas de cristal con algas marinas y pequeños camarones. Todos generan lo necesaria para que el sistema se sostenga y funcione sin intervenciones exteriores el cristal está sellado.

Este sistema lo ubica Truman en Holcomb, en 1959.

Usa el recurso de contextualizar al lector, le da la posibilidad de vivir lo que está pasando, no tan sólo de enterarse de lo que ocurrió.

 

El texto trata sobre el sangriento asesinato de todos los integrantes de una respetada familia de un  pequeño pueblo de Estados Unidos, lo inesperado del suceso y su extraña resolución. El hecho fue recogido por Truman Capote, quien no tomó toda, o al menos gran parte de la historia.

 

Se interesó en sus consecuencias directas, no solamente en cuándo y cómo atraparon a los asesinos, sino también se preocupó en ahondar en una amplia gama de ramas en que derivó el hecho:


Explica cómo vivían los Clutter, dentro de qué contexto, cómo era su relación con el pueblo y otros datos relevantes que permiten entender por qué, el hecho tuvo tal trascendencia.
También hace hincapié en cómo prosiguió la vida de los habitantes de Holcomb, cómo cambiaron muchas de sus costumbres y modos de vida, forjadas por años de costumbres y convivencia.


A los asesinos trata de describirlos, hasta el punto de que uno siente que los conoce, indica  sus atributos físicos, modos de crianza, niveles de inteligencia y rasgos.

También da un lugar central al encargado de llevar a cabo la investigación, quien durante  gran parte de la historia toma el rol de personaje principal. Cuenta cómo era su convivencia en familia, cómo convivió en el caso, y cómo afectó ello su vida.

En cuanto a esta parte de la historia y claro consciente de que esta novela es un reportaje, yo, como escritor, habría sentido miedo de meterme en ese tema.

 

A medida que entendía al asesino, y yo iba viendo al investigador tomar forma como personaje principal; grité por dentro:

 

¿Y qué fue de Crimen y Castigo?

¿Quién puede aportar algo a la literatura del crimen y su criminal después de Dostoyevsky y su Raskolnikov?

Supongo que  la diferencia y el aporte estriban en la forma de escritura que sin lugar a dudas juega un papel importante sobre el argumento, ya que lo condiciona durante toda la obra.
Capote  organiza el texto en virtud del contexto que eligió. Los sucesos se entrelazan y conforman finalmente una narración coherente. Capote respeta la cronología en el sentido en que en muy contadas y aisladas excepciones en que mezcla los tiempos. Ahí está el atrevimiento y la gran diferencia: hace real la objetividad periodística, tan criticada y supuestamente inalcanzable.

Si bien en un relato no puede existir la objetividad pura,  pues siempre está presente la subjetividad y el contexto del narrador; también es digno de destacar el esfuerzo de Capote por evitar los juicios. Uno casi leer entre líneas para encontrar la subjetividad inevitable en todo narrador


La incorporación del diálogo entre los personajes, el modo en que los presenta, el suspenso, y la limítrofe objetividad periodística, confluyen como recurso, que probablemente  pueda ser también objetivo del autor.

Lo que para mí hizo la gran diferencia como reportaje es su inagotable tolerancia al tiempo y las descripciones físicas limítrofes en una meticulosidad casi obsesiva, acompañadas por comentarios sobre rasgos de la personalidad, novelados o reales, Tuman es un observador pero también posee un gran poder deductivo, del ve más allá de lo que le muestran sus ojos y se forma juicio.


La incorporación del diálogo entre los personajes, el modo en que los presenta, el suspenso, y la objetividad periodística, confluyen en una contextualización, que es recurso y se vuelve meta del escritor. Yo no tengo fe en la permanencia del tiempo, Truman Capote tiene fe en la permanencia del contexto.

Visto 2159 veces Modificado por última vez en Jueves, 04 Julio 2013 00:58
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